LA MATERIALIZACIÓN DE LAS IDEAS

LA MATERIALIZACIÓN DE LAS IDEAS

Imagen: David Jiménez (2017). El corazón de una imagen.

Terminada la corrección de un manuscrito, el siguiente paso es su “realización física”, la materialización; la conversión en libro. Se piensa que el impresor lleva a cabo este trabajo, sin embargo, antes de llegar a sus manos interviene otra persona cuya existencia generalmente se desconoce: el diseñador.

Los libros son el resultado de diseños realizados por el impresor, aunque, independientemente de que este no sea especialista en diseño, alguien en la imprenta debe determinar las características físicas de un ejemplar. Debe hacerse cargo de las medidas de las páginas, del tipo y tamaño de la tipografía a utilizar para reproducir los textos, así como de la ubicación y longitud de los márgenes, del espacio entre líneas, de la colocación de títulos, de añadir los números de página, las imágenes, tablas, del tipo de papel en el que se ha de imprimir, de la clase de encuadernación, del material de la cubierta y demás detalles que inciden directamente en la apariencia de la obra final.

En algunos casos extraordinarios, el diseñador también puede ser el corrector, el ilustrador, el caligrafista, el tipógrafo, entre otros, debido a que muchas editoriales contratan personal capaz de realizar diversas tareas para evitar la contratación de servicios externos, reduciendo todo el trabajo al departamento editorial, es decir, al editor.

Lo que es indudable, es que el diseñador o la persona encargada del diseño de un ejemplar, debe contener un buen gusto artístico, además de suficiente conocimiento del proceso de edición o corrección, lo que le permitirá desarrollar fácilmente actividades, y elegir entre opciones y soluciones prácticas para con la producción del libro.

El propósito de la labor de un diseñador, es proyectar una obra atractiva, logrando transmitir eficazmente las ideas del autor, el trabajo del editor y las imágenes del ilustrador o fotógrafo de la manera más clara posible. Pues “un libro puede llegar a ser una verdadera obra de arte, y el diseñador un artista en el más alto sentido”.

Video: Domestika (2019). 3 Consejos para Diseñar un Libro.

Inicialmente, el diseñador debe conocer el propósito de la publicación antes de decidir su forma física, sin embargo, no solo debe pensar en ello, pues, además, debe considerar los costos de la obra final, en beneficio del editor, pero también del lector. Existen costos fijos en el proceso de edición, como el del papel que varían directamente sobre el tiraje, por ello, un buen profesional debe estar atento a las divergencias de los precios.

Una de las primeras medidas prácticas en el diseño de un libro, corresponde al cálculo de las dimensiones que alcanzará la obra. Así, el diseñador conocerá la cantidad de letras que tiene el manuscrito para pensar en las diversas posibilidades de su materialización: se deben contar los caracteres, incluyendo espacios entre palabras, y multiplicarles por el número de cuartillas del original, para proyectar el tamaño final del ejemplar y la cantidad de papel que se deberá utilizar para su reproducción.

Un aspecto clave y fundamental para estimar materiales y costos, es identificar el tamaño de tablas, imágenes, así como de la figura, el tamaño, la longitud de la línea e interlínea en la tipografía del texto, para determinar las medidas de los márgenes laterales, superiores e inferiores, la ubicación de los números de página, los títulos o cornisas y el orden de los renglones o párrafos.

Finalmente, el diseño de la cubierta, y frecuentemente la portada, son las partes que despiertan el mayor interés, por lo que el reto para el diseñador incide en elegir los materiales, los soportes de estas, en función del propósito de la publicación, pues de nada sirve una obra inaccesible e incomunicable. Así, la apariencia del forro y la encuadernación puede ser uno de los principales factores del éxito o fracaso de un ejemplar en todo su conjunto.

Fuente de consulta:

Smith, D. (1991). Diseño del libro. En D. Smith, Guía para la publicación de libros (págs. 83-94). Guadalajara: Universidad de Guadalajara - Asociación de Editoriales de Instituciones de Educación Superior en México.

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