EL NACIMIENTO DE UNA EMPRESA EDITORIAL

EL NACIMIENTO DE UNA EMPRESA EDITORIAL

Imagen: Gobierno de México (1959). A sesenta y dos años de la entrega del primer Libro de texto gratuito.

Datus C. Smith, Jr. Afirma que, “nadie puede aprender el proceso de publicación de un libro solamente a través de la lectura”, pues este se da con la práctica. Así, a pesar de las diversas condiciones materiales, culturales, políticas y humanas, los criterios editoriales no varían para algunos países, sin embargo, estos también pueden ser adaptados de acuerdo con sus propias necesidades, ya que no deben considerarse “recetas”.

Independientemente de los criterios sugeridos para la gestión de una empresa editorial, uno de los elementos más importantes para su desarrollo consiste en explicar al público, la importancia de la publicación de libros y sus beneficios para la nación que de esta derivan, abarcando ejes importantes como sociedad, economía, política, educación y cultura.

Para una nación, la educación es una inversión básica para su desarrollo, por ello aquí vienen insertos los libros como herramienta, respondiendo a la necesidad, pero también al interés. Los títulos extranjeros pueden apoyar a esta labor, sin embargo, para el enriquecimiento cultural, estos obstaculizan la expresión de su utilidad, pues un sujeto que apenas comienza a leer debe tener disponibles datos y situaciones comprensibles en función de sus propias vivencias, cercanas a su realidad.

Así, producir un libro y ponerlo en manos de un lector y a disposición de la nación, requerirá de un esfuerzo sobrehumano, por lo que la empresa editorial destinará esta labor a un equipo especializado, el cual se desempeñará en una segmentación de cuatro elementos indispensables:

Video: Clío (s/f). El nacimiento de la industria editorial en México.

El autor;

Creador y formulador de ideas, manuscritos u originales, que serán materializadas y transmitidas a través de un libro. Usualmente, este primer elemento será dimensionado como una persona, pero en un sentido legal y estructural, también puede tratarse de un grupo, una institución o incluso un gobierno.

El impresor;

Encargado de la fabricación del ejemplar, ya que recibe de manos del editor el manuscrito para realizar la impresión de acuerdo con sus especificaciones, sin embargo, este segundo elemento también puede brindar aportaciones para el diseño del libro sin ir más allá de sus responsabilidades, poniendo especial cuidado en la calidad de la impresión, la elección del papel, la encuadernación y la composición tipográfica, conocida como los estilos de las fuentes utilizadas para la publicación de la obra final.

El vendedor;

Recibe directa o indirectamente las obras finales de manos del editor, comprándolas a un precio menor al que tiene que pagar en una librería, o puede ser de alguna otra forma. De esta manera, un “librero” (forma genérica también para llamarle a este tercer elemento) pondrá a disposición el trabajo del editor, del impresor y del autor (los ejemplares) a un individuo.

El editor.

Asume y coordina todas las responsabilidades: es el elemento central, pues su labor consiste en recibir el manuscrito de manos del autor y aportar el capital que se requiere para su reproducción. También turna la imprenta a través de la edición orto-tipográfica, supervisa a los elementos, y finalmente, distribuye y promociona los ejemplares producidos en mercados potenciales.

Es importante reiterar que, los elementos anteriores son esenciales en el esfuerzo editorial, por lo que el hecho de que un individuo o una empresa pueda asumir la responsabilidad de más de una de las tareas no significa que falte alguno de los cuatro, pues al final, como se menciona en un principio, esto es solo una guía llena de sugerencias encaminadas a la publicación de libros y el desarrollo nacional.

Fuente de consulta:

Smith, D. (1991). Publicación de libros y desarrollo nacional. En D. Smith, Guía para la publicación de libros (págs. 03-14). Guadalajara: Universidad de Guadalajara - Asociación de Editoriales de Instituciones de Educación Superior en México.

Control de lectura 3